María Pagés estrena 'Bilbao Square'

María Pagés: “El cuerpo de baile soy yo”

Madrid, 23 de septiembre de 2026

Esta mañana, en rueda de prensa, en el madrileño Centro Danza Matadero, sus directores María Pagés y El Arbi El Harti, dejaron ese este rol para presentarse como creadores de Bilbao Square, una coreografía que parte de la vivencias de la bailaora, y que podrá verse del 25 de septiembre al 04 de octubre en el complejo cultural de Legazpi.

Desde que el Centro de Danza Matadero de Madrid se puso en marcha, siempre se sienta María Pagés, directora junto a su pareja El Harbi El Arti, en el sofá del fondo de la nave que ocupan en el complejo cultural de Legazpi, donde suelen hacer las ruedas de prensa. Y siempre aparece ella entusiasmada acompañando y animando al artista de turno para que cuente el proyecto que ha venido a estrenar. Esta mañana, el sofá parecía más grande solo con ella y El Arti allí sentados. No había nadie más porque esta vez hacía de anfitriona de sí misma, y venía contar detalles de Bilbao Square, la primera pieza que monta desde que es directora del centro.

Como creadora, a lo largo de su carrera María Pagés se ha inspirado en mundos ajenos, en culturas lejanas, en arquitectos atrevidos o en las dunas del desierto. Pero hoy no. La inspiración ha venido de tres mujeres en su memoria que emprendieron un viaje de Sevilla a Madrid en un Citröen tiburón negro, que conducía Doña Masu, su madre, y traía de pasajeras a Doña Maruja Metres, su abuela, y a ella misma con quince años, una chavala que viajaba asustada porque el cambio de ciudad y de vida se hacía para que ella, que aspiraba a bailaora, se formara con los mejores maestros de la capital. Llegaron y se instalaron en una casa en la Glorieta de Bilbao.

“Lo del título, Bilbao Square viene porque siendo muy joven ya hacía muchas giras al extranjero y cuando me preguntaban en inglés dónde vivía, no sabía cómo decir Glorieta de Bilbao, y entonces les decía que yo vivía en Bilbao Square”, relataba divertida Pagés. “Y es que esas pequeñas cosas son las que te configuran como artista y como persona. De eso estamos hechos, de cosas pequeñas. En este sentido, El Arbi ha hecho una dramaturgia que es una oda al amor, que ha nacido de conversaciones, de recuerdos, de vivencias y de esas cosas pequeñas que yo voy soltando en conversaciones cuando me acuerdo de algo”.

Maria Pages
María Pagés, en el Centro Danza Matadero. Foto_MAURICIO MANDIVELSO

De Sevilla a Madrid

A sus 63 años, la artista mira hacia atrás y hacía sí misma, para reinventarse en escena. Todo empezó en una vieja foto, explicaba El Arbi. “Organizando el infinito archivo de María, encontré esta foto en la que salía su abuela catalana, que había nacido en Lleida pero migrado a Andalucía, donde conoció y se casó con un madrileño. Y se quedaron en Sevilla, donde María nació”. Esta imagen reactivó la memoria y esos recuerdos procuraron el espectáculo.

“Bilbao Square está conformado por doce escenas, en las que intervienen seis músicos y yo, que soy el cuerpo de baile”, relataba la coreógrafa. “Esto de que el cuerpo de baile soy yo viene también de recuerdos de cuando era muy joven. Los de una gira que hicimos a la antigua Unión Soviética con la Compañía de María Rosa. Era una gira de 45 días y salía muy cara, así que empezaron a reducir el elenco. Entonces había muchas jerarquías entre los bailarines… estrellas, principales, solistas, primeros y ninguno de ellos podía quedarse fuera, así que recortaron por el cuerpo de baile, tanto que quedé solamente yo, y en el programa de mano aparecía Cuerpo de baile: María Pagés”.

Bilbao Square es un viaje autobiográfico que atraviesa vivencias y recuerdos, pero al mismo tiempo es una crónica bailada de una España que ya no está. Explora la memoria y reflexiona lo que significa pasar de la adolescencia a la edad adulta, de soñar con el flamenco a hacerse bailaora internacionalmente reconocida. Tiene una escenografía, de Anama Serpa Toledo, poblada de objetos cotidianos que son símbolos de una vida  y una música, de Rubén Lavaniegos con participación de Pagés y letras de El Harti, que vuelve sobre los palos del flamenco que han sido claves en su trayectoria, esas farrucas y seguiriyas, esos tarantos, tangos, tanguillos y bulerías…