'BenQuerer', de Fran Sieira

La nueva danza gallega muestra sus raíces en Manresa

Manresa, 17 de octubre de 2026

La danza contemporánea gallega emergió tardíamente en comparación a la del resto del país, donde tampoco es que llegara temprano. La formación de un movimiento -hoy ya medianamente consolidado- se ha construido principalmente desde la danza de raíz, con creadores y bailarines que venían de la rica tradición de las danzas gallegas y abrazaban el contemporáneo sin desprenderse de sus tradiciones y raíces. Es por esta razón, que la presencia gallega es usualmente relevante en esa gran ventana de la dansa d’arrel que es la Fira Mediterránia de Manresa, celebrando hasta mañana su vigésimo novena edición.

Ayer coincidieron las dos grandes apuestas gallegas de danza de este año: Fran Sieira y su BenQuerer, en el escenario de L’Anonima, y el Colectivo Glovo, con su muy impactante Alén, en el Patio del Museo Barroco, espacio que le ha sentado muy bien a esta propuesta visualmente potente.

Desde su compañía, fundada en 2017, Fran Sieira ha venido desarrollando su idea de una revisión del folclore gallego desde un marco contemporáneo. Y no ha huido de temáticas complejas como en DeMente, en la que abordaba el delicado tema de la salud mental.

Ahora, en BenQuerer, se interesa por la relevancia de la autoestima, la importancia de quererse y cuidarse a uno mismo. La diferencia es que ésta vez se trata de un unipersonal de danza, aunque muy bien acompañado por el dueto Caamaño & Ameixeiras que, a su vez, trabajan sobre la música folclórica gallega con estupendos arreglos contemporáneos propios.

Fran Sieira es un bailarín elegante, expresivo y pausado, y su propuesta, creada en alianza con Andrea Quintana, del Colectivo VACAburra, discurre con cierta placidez y parsimonia, siempre arropada por la intervención de Caamaño & Ameixeiras. Con elementos autobiográficos, hay ecos del mundo rural en esta coreografía de hoy. Lo corroboran su entrada solemne con un cesto, que se mantiene incólume en su cabeza mientras él gira y baila sin parar, o más tarde esos zuecos de madera que, en sus pies, pueden tener la delicadeza de una zapatilla de punta o ser atronadores en su choque contra el suelo.

alen glovo
‘Alèn’, de Colectivo Glovo

Frágil y empoderado

En sintonía con su temática, Sieira se nos presenta de entrada frágil, tímido y vulnerable, con la cabeza ahora metida dentro el cesto, o en el otro extremo, verdaderamente empoderado, dominando la escena con seguridad y energía. Son la representación, honesta y verdadera, de los polos opuestos implícitos en su creación: la de la flagelación, el auto-castigo y la culpa, y la determinación que supone proclamar el derecho al amor propio, la auto-comprensión y aceptación.

La puesta en escena es limpia, delicada, bella. La iluminación, cómplice de sus estados anímicos y la música, así en directo, supone el gran plus de BenQuerer, que nos concede en paralelo un concierto en directo de Caamaño & Ameixeiras, dos intérpretes sensibles y extraordinarias que convierten en sublimes y tremendamente actuales esas músicas tradicionales gallegas, que acompañan y parecen comprender a Sieira en su tristeza pero también en su euforia.

Muy distinta es Alén, la creación más ambiciosa de Colectivo Glovo, que lideran la gallega Esther Latorre y el portugués Hugo Pereira. Como indica su título (Alén, en gallego, significa ‘más allá’) la obra se erige sobre un enigma y se desarrolla en el umbral que separa lo de aquí y lo de allá, con una energía desbordada disparada por sus cuatro compenetrados intérpretes en una danza enérgica que sutilmente asoma sus raíces folclóricas en un escenario impresionante de niebla y luces.