'Ballenas, historias de gigantes' (Larumbe Danza, 2014)

Larumbe Danza se dispone a celebrar sus 30 años de constancia y permanencia

Madrid, 22 de septiembre de 2026

Quizá nunca imaginó la pionera de la danza contemporánea en nuestro país Carmen Larumbe (Navarra, 1936 – Bruselas, 1995) que su hijo Juan de Torres iba a darle continuidad y larga vida al proyecto que ella había sembrado en España. Aunque hizo aportaciones en Argentina, donde se crió y trabajó como primera bailarina y coreógrafa para el Ballet Martín Fierro de Buenos Aires y murió en Bruselas, donde trabajaba para el legendario creador francés Maurice Béjart, su proyecto más personal y comprometido lo fundó aquí: un centro coreográfico cuando no había nada semejante y una compañía, Larumbe Danza, en un tiempo en el que eran también muy jóvenes las compañías pioneras del contemporáneo español.  

A la muerte de su madre, Juan de Torres junto a Daniela Merlo, su pareja, también coreógrafa y bailarina como él, decidieron darle continuidad a aquel sueño, pero tuvieron claro que lo harían desde una óptica y enfoque personales. Treinta años hace de aquello y esta mañana, en la sede de SGAE, en Madrid, ambos anunciaron la celebración de esas tres décadas, que se materializarán en una gala a celebrarse el próximo 02 de octubre en el Teatro Municipal de Coslada, donde tienen sede desde hace 25 años.

“Un momento importante y complicado de definir fue, justamente, el inicio de la compañía. Éramos muy jóvenes y teníamos poca experiencia pero nos lanzamos a nuestro proyecto, que trataba de recoger el legado de Carmen Larumbe”, relataba hoy Daniela Merlo. “Siempre tuvimos como fin último que la danza llegara a todo el mundo, y para ello tuvimos una visión de la compañía en 360 grados, donde no solamente aparecía nuestra creatividad personal sino la de artistas invitados, además de planes pedagógicos y muchísimas actividades”.

Coinciden en que el otro gran momento relevante fue el día en que se convirtieron en la compañía residente de Coslada, donde han sido mucho más que una compañía, convirtiéndose de hecho en un motor que genera danza. “Todo lo que ocurre en Coslada relacionado con la danza, que es mucho, tiene que ver con ellos”, corroboraba Emilia Escudero, concejala de cultura del Ayuntamiento de este municipio. Sin ir demasiado lejos, este mismo fin de semana pasado, todos estaban celebrando allí una nueva edición del Festival Coslada Radial, en el que la danza, programada por Juan de Torres, tiene un papel muy relevante.

peque larumbe
‘El lago de los cisnes 3D’ (Larumbe Danza, 2018)

Ecléctica noche de Gala

Pero eso fue este fin de semana pasado y ya cambió el foco, que está ahora en esa peculiar noche de danza de la próxima semana. “La Gala es un reflejo de nuestra filosofía y forma de trabajar”, destacaba Juan de Torres. “No podemos producir anualmente pero hay jóvenes creadores, otras compañías y distintos artistas con los que podemos hacer proyectos y colaborar. También recibimos alumnos en prácticas del Conservatorio Superior de Danza María de Ávila”.

Muy lejos se ubica esta Gala de la típica retrospectiva y revisión de lo estrenado. De hecho, en el extenso programa de la noche figura solamente una pieza de Larumbe Danza y no la firma ni Juan de Torres ni Daniela Merlo, sino Maruxa Salas y Erick Jiménez, directores a su vez del proyecto SóLODOS, quienes crearon para ellos Mover cenizas, la pieza que cierra el programa.

No es falsa modestia sino, según explicaron, el deseo de hacer una gala que reflejara el hervidero de actividades y colaboraciones con los que Larumbe Danza ha solidificado su nombre en estas tres décadas de permanencia y continuidad. Desde Ecuador ha venido Jorge Alcolea, el coreógrafo de la compañía nacional del país latinoamericano y uno de los tantos amigos foráneos de Larumbe, para estrenar Sala de desórdenes, que creó especialmente para la ocasión.

El mismo Conservatorio María de Ávila que les envía alumnos en prácticas, se apropia ahora del escenario con sus estudiantes, que abrirán la noche con Lo que la cañada recuerda, una pieza de otra alumna, Dunia Martínez. El resto del programa estará protagonizado por figuras de lujo, amigos vinculados a Larumbe de maneras muy distintas y en tiempos muy diferentes.

Porque cuando Muriel Romero no era directora de la Compañía Nacional de Danza (CND) y andaba en sus investigaciones sobre nuevas tecnologías para su compañía Instituto Stocos, coincidía en esos intereses con Larumbe, que ha sido pionera en la experimentación con tecnología 3D. Ahora, desde su posición, Romero aportará a la gala Se nos hace bola, coreografía bailada e interpretada por Alejandro Polo y Gaizka Morales, bailarines de la CND.

Además, vendrá desde Cataluña Sol Picó a bailarles un fragmento de su nueva creación La cordero y su ejército, y desde País Vasco, Lucía Lacarra que, junto a Matthew Golding, bailará After the Rain, coreografía del reputado creador norteamericano Christopher Wheeldon.

Si parece ecléctica la gala es porque ecléctica y diversificada ha sido la labor de Larumbe Danza en estos últimos treinta años, que han vivido siempre de manera frenética. Y es que han creado alrededor de un centenar de títulos con los que han viajado por España y 32 países más. Su curiosidad les llevó a investigar y desplegar las posibilidades del 3D en sus producciones para público familiar y adolescente, una vertiente que se ha convertido últimamente en seña de identidad de la compañía y, aparte de todo eso, han sabido integrarse en la comunidad de Coslada, donde llevan un cuarto de siglo repartiendo danza para todos y formando parte ya indisociable del alma artística del municipio.