Tim Curry encarnando al Doctor Frank’N’Further

Ha muerto Tim Curry

Madrid, 27 de agosto de 2026

Tim Curry (Cheshire, Inglaterra, 1946) ha fallecido a los 80 años ayer en su casa de Los Ángeles, por causas que aún no se han revelado, aunque era conocido que desde 2012 el actor arrastraba serios problemas tras un infarto cerebral que condicionó mucho su estado de salud y lo dejó en silla de ruedas. Será recordado siempre por su intervención, tanto en el teatro como en el cine, en la famosísima The Rocky Horror Picture Show, a pesar de que amplio ha sido su curriculum que incluye, entre otros, su celebrada interpretación del payaso asesino Pennywise, en la serie televisiva It, basada en la novela de Stephen King o el filme Mi pobre angelito.

Se ha ido el doctor Frank’N’Further. Ahora para siempre, el extravagante protagonista del delirante musical The Rocky Horror Picture Show, un fenómeno friqui en toda regla, quedará atado al actor que mejor supo interpretarlo. Era el año 1968 y un jovencísimo Tim Curry que formaba parte del elenco del musical Hair entró en contacto con el dramaturgo Richard O’Brien que, cuando escribió su parodia a medio camino entre el queer y el delirio titulada The Rocky Horror Show –el “picture” aparcería en el título cuando se hizo película en 1975-, ya tenía en mente a Curry para el papel protagonista, un científico loco transilvano que quería crear una criatura masculina y cachas, para que fuera su amante.

Primero en el Royal Court Theatre de Londres, luego en Broadway, después en el cine y de vuelta una vez más al teatro, el personaje travestido y alocado quedó inmortalizado en el cuerpo de Tim Curry, que supo sacarle partido con su particular voz y ese dominio de su cuerpo y expresiones faciales que le hicieron célebre.

Estrenada en 1973 en Broadway, la obra tuvo un éxito regular, pero no tan catastrófico como el de la película de Jim Sharman, estrenada dos años después, con el absoluto protagonismo de Tim Curry, acompañado por Susan Sarandon, entonces una jovencísima debutante, el cantante rock Meat Loaf y el mismísimo O’Brian en el papel del mayordomo jorobado Riff-Raff, una copia evidente, descarada y nada disimulada del Igor de Marty Feldman para El jovencito Frankenstein, de Mel Brooks, que se había estrenado un año antes.

A la creación de O’Brian la celebridad le vino luego, cuando el filme se hizo de culto entre fanáticos friquis, que asistían a las proyecciones golfas de medianoche programadas puntualmente en cines de Nueva York y otras ciudades del mundo, en una práctica, acompañada de un ritual absurdo, que aún persiste.

O’Brian había concebido al doctor Frank’N’Further como un científico loco al uso pero fue Curry quien sugirió travestirlo y convertirlo en una reinona intergaláctica que usaba corsé como ropa de andar por casa y estaba empeñado en construirse un amante a la carta, un personaje así de ambiguo y atrevido que pocas veces el cine de comedia musical de Hollywood había abordado.

Aunque la carrera cinematográfica le dio mayor visibilidad, los logros más relevantes del Tim Curry vienen del teatro, donde llego a tener varias nominaciones para los Tony. Además del protagonista de The Rocky Horror Show consiguió interpretar, entre otros, a Mozart en la versión del West End de Amadeus, y al Rey Arturo de Spamalot, la sátira caballeresca de los Monty Phyton.

El 26 de septiembre del año pasado, día en el que The Rocky Horror Picture Show cumplió los 50 años de su estreno, hubo celebraciones y conmemoraciones por todas partes, pero muy especial fue la del Museo de la Academia, en Los Ángeles, donde se proyectó el filme y se celebró una fiesta a la que acudió Tim Curry en su silla de ruedas. “Lo siento pero no podré cantar ni bailar en este homenaje”, bromeó el actor, bailarín y cantante, que para siempre quedara atado en la memoria como el entrañable y delirante doctor Frank’N’Further.