Madrid, 05 de septiembre de 2026
El próximo jueves 10, el creador español Goyo Montero, actual director artístico del Ballet de Hannover, en Alemania, estrenará en los cuerpos del Ballet del Teatro Colón de Buenos Aires, que dirige Julio Bocca, Principio de éxtasis, una nueva producción del famoso ballet estatal argentino inspirada en El Aleph, una de las obras más conocidas y representativas del universo fantástico del escritor Jorge Luis Borges, que contará con música original de Gustavo Santaolalla y Owen Belton, y narración en la voz del reconocido actor Ricardo Darín.
El Aleph, que se esconde en el sótano de la casa de la familia Viterbo, en la calle Garay, es un punto en el espacio que contiene todos los puntos del universo y quien lo mire fijamente podrá ver, a un mismo tiempo, pasado, presente y futuro… sobre ese enigma erigió el escritor Jorge Luis Borges su relato El Aleph, que se encuentra entre los cuentos reunidos bajo el mismo nombre, y es ejemplar del universo fantástico y trascendental del celebrado y complejo literato argentino.
El coreógrafo madrileño Goyo Montero, que estrena esta semana su propia versión en danza con el Ballet del Teatro Colón de Buenos Aires, admite que para lo escénico Borges es inabarcable e imposible. Y lo sabe porque ha sido un ávido lector de sus obras desde que tenía 16 años, pero él dice haber encontrado un camino. “Lo puedes abordar desde la perspectiva sensorial, desde la perspectiva sónica, desde la perspectiva visual”, confiesa en sus notas para el programa de mano. “Con la danza, por supuesto, porque es un espectáculo de danza, es un ballet y yo vengo del ballet clásico con lo cual sí que las raíces están ahí. Será, al mismo tiempo, un ballet narrativo y conceptual”.
Lo narrativo se concentra en el primer acto, en el que el protagonista, que es Borges mismo, se debate por el dolor de la pérdida de la mujer amada, que fue un amor nunca correspondido. Lo conceptual llega en el segundo, cuando en el sótano de la casa de ella, se enfrenta a la experiencia de ver El Aleph y se le desvelan secretos del pasado y el futuro, que él desdeña porque lo que busca es reconectar con esa mujer amada.

Bailando Borges
Es un reto intentar convertir en danza el complejo mundo de Borges, y supone un desafío mayor para un español que va a estrenarlo en Buenos Aires, nada menos que con el ballet más relevante de Argentina. Pero Montero va confiado y sobre todo arropado por un equipo artístico de intachable nivel. Su primer contacto con Julio Bocca, actual director artístico del colectivo bonaerense, se remonta a la época en que el argentino dirigía el Ballet del Sodre, en Uruguay. Ya en aquel entonces, Montero le confesó su fascinación por Borges. Volvieron a reencontrarse, ya en Buenos Aires, cuando el ballet remontó su Chacona el año pasado. Fue entonces cuando concretaron Principio de éxtasis.
En la conformación del equipo, ambos hicieron aportaciones. Goyo Montero quiso traer a dos colaboradores habituales de sus creaciones, el compositor Owen Belton y el diseñador de iluminación Nicolas Fischtel, al tiempo que Bocca propuso a Gustavo Santaolalla (reconocido por las bandas sonoras de películas como Brokeback Montain, Babel, Amores Perros o Pedro Páramo) y a Ricardo Darín para la narración en off.
El Aleph es un relato más bien intimista y cerrado en sus pocos personajes, pero la producción argentina despliega al potente elenco de bailarines del Colón en su totalidad. “Trato la coreografía como un todo” adelanta el coreógrafo español. “Hay trabajo solista, pero en paralelo es central la labor sobre la entidad del grupo, del grupo como multiplicidad, como masa, como elemento escenográfico; del grupo como conexión entre los personajes y como muros que van creando el camino para que los personajes principales puedan transitar y encontrar sus habitaciones”.
(*) Fotógrafo del Ballet Estable del Teatro Colón, con dirección de Julio Bocca





