Madrid, 09 de septiembre de 2026
Ayer, en rueda de prensa, Marta Rivera de la Cruz, del Área de Gobierno de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, junto a Jorge Volpi, director artístico de Contemporánea Condeduque desvelaron la programación de la nueva temporada del centro multidisciplinar madrileño que centrará todas sus propuestas alrededor de la pregunta que da título y mueve toda la temporada: ¿Aún podemos amar? … y como todos los años, la danza ocupa un porcentaje relevante dentro de la programación escénica.
“El amor es la expresión más humana y todavía hoy nos cuesta definirla”, decía Volpi para explicar su línea de programación esta temporada, en la que el amor y su antítesis, el desamor, tan de nuestros tiempos, atraviesa todas las propuestas y áreas artísticas que se desarrollarán en Condeduque, desde creaciones que abordan el amor puro y el amor tóxico. El amor al otro. El amor a la madre y a la mascota. El amor virtual. El amor en redes sociales, el amor que se manifiesta en el móvil y el amor que parece profesarnos la Inteligencia Artifical.
Dentro de los más de cien títulos que se desplegarán a lo largo de la temporada, la danza emerge de lo más atractiva. En el plano internacional destacan dos creadores consolidados y muy apreciados. Por un lado vuelve el suizo Milo Rau, con The Seer (marzo), en la que explora la violencia desde la perspectiva de una fotógrafa de guerra que pasa de ver la violencia -de la guerra, de la vida-, en su lente, a vivirla en carne propia.
Y por otro, es emocionante saber que se ha programado The Dog Days are oven 2.0 (octubre), del ascendente creador belga Jan Martens, en tanto que se trata de la reposición de su creación de 2014, la obra que lo catapultó a la fama y en la que ya aparecía plenamente desarrollada esa obsesión minimalista tan característica suya, que conduce al hipnotismo, la fascinación y la reflexión.
La nueva temporada de Condeduque también desvelará a los madrileños el universo, visualmente potente, de la creadora ateniense Patricia Arpegi que estrenará aquí Hystory (abril), una exploración del mundo femenino desde una perspectiva actual, una pieza que ha sido creada en contraste de una obra anterior, Planites (2014), en la que mostraba el mundo masculino desde la perspectiva de vagabundos urbanos.
Y desde Francia, una muestra del ingenio y creatividad del hip hop escénico que se produce en el país vecino, en los cuerpos de la Compañía Dyptik, el proyecto que dirigen Souhail Marchiche y Mehdi Meghari, quienes presentarán Le Grand Bal, coreografía con la que triunfaron en la última edición de la Bienal de Lyon.
En sintonía con ese interés por la escena latinoamericana que trajo Volpi a Condeduque, aparece en su escenario la compañía chilena La Re-Sentida, con Un carnaval de fracasos (junio), una puesta en escena delirante para hablar del fracaso y los fracasados de nuestra sociedad.

Escena nacional
Si algún espectáculo hará muy explícita la respuesta a esa gran pregunta de la temporada ¿Aún podemos amar?, ese será sin duda, El corazón de Ester (noviembre), la nueva creación del creador andaluz Alberto Cortés, que aparece en Madrid insertada en la programación del Festival de Otoño. El amor y lo mucho que duele y hace daño ha sido el tema y eje de la creación de este insólito performer, que ya ocupó con éxito el escenario de Condeduque.
La creadora brasilera de contemporáneo anclada en Madrid Poliana Lima encontró sintonía con la bailaora de origen africano, afincada en Sevilla, Yinka Esy Graves, quizá en su coincidencia de ser mujeres, artistas y migrantes, aspectos todos que están implícitos en su creación A Place to Dance (octubre), que llega a Madrid después de su triunfo en su paso por el Mercat de les Flors, de Barcelona, durante la pasada temporada.
Y es que Condeduque, una casa que permanece muy atenta al devenir de los lenguajes contemporáneos siempre ha tenido especial interés por el nuevo flamenco, el más radical y menos convencional. Este año no es excepción y alegra saber que una artista de la experimentación como La Chachi va encontrando su lugar en Madrid. La reposición de su pieza más emblemática, Los inescalables Alpes. Buscando a Currito (febrero), es un título perfecto para introducirnos en su mundo de flamenco híbrido.
En contraste, un creador flamenco consolidado y habitual de la casa como Israel Galván, regresa para presentar Israel & Mohamed (mayo), en el que el bailaor y coreógrafo sevillano y el dramaturgo y exfutbolista francés Mohamed El Khatib revisan juntos sobre el escenario su amistad y las cosas que les unen: pasión por el fútbol, la figura de progenitores difíciles, fascinación por la danza…

Cataluña y Valencia
De la escena catalana, La Veronal con la nueva pieza de Marcos Morau: el dueto Living & Leaving (febrero), que se estrenará este mismo mes en el Mercat de les Flors y es el inicio de la Trilogía de la Vida, un tríptico en el que el célebre creador abordará el tema de la vida en permanente transformación. Menos conocidos por Madrid, el tándem Aurora Bauzá & Pere Jou llegará con su nueva creación Lobo y su instalación La luz del lobo no pesa (febrero), un proyecto que da continuidad a sus investigaciones sobre la luz, la sombra y la oscuridad.
Quizá como una apuesta feminista y optimista que trata de imponerse al amor que mata, Condeduque cerrará su temporada con una coreografía que es más bien una experiencia. Judith (junio) es la lectura personalísima de la ópera Barbazul, de Bela Bártok, que han ideado Meritxell Barberá e Inma García de la compañía valenciana Taiat Dansa, en la que Judith, la última víctima del asesino en serie que mata compulsivamente a sus esposas, se libera y no muere. El espectáculo, que multiplica por cien al personaje central, se presentó en el Monasterio de San Miguel de los Reyes, durante el Festival Dansa Valéncia 2024 y ahora, llega a Condeduque invadiendo todo el edificio con una propuesta, de gran belleza formal, en la que los espectadores van recorriendo libremente todo el espacio para ver acciones que se producen en todas partes.
Como va siendo usual, Contemporánea Condeduque acogerá la celebración 40º Certamen Coreográfico de Madrid (diciembre).





